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Contaminación del aire: Un problema que amerita coordinar acciones
A nivel mundial se están movilizando esfuerzos con la intención de detener la contaminación ambiental y mitigar sus efectos. El presente ACE, es un análisis sobre la calidad del aire en el país y las medidas adoptadas para preservarla y mejorarla.
Durante las últimas décadas, la calidad del aire ha decrecido constantemente, siendo esto un riesgo para la salud y bienestar general de las personas. Se estima que anualmente la contaminación del aire causa alrededor de dos millones de muertes prematuras en todo el mundo.[1]
Hasta hace pocos años, en el Ecuador no existía una legislación clara ni una definición de atribuciones en las instituciones relacionadas a los temas de contaminación. A partir del año 2004, el Ministerio de Ambiente creó el Sistema Nacional Descentralizado de Gestión Ambiental (SNDGA),[2] a través del cual se establece la consolidación institucional en un mecanismo nacional, a la vez que propugna la descentralización de su gestión.
En este sentido, un aspecto primordial es la concienciación de los ciudadanos, únicos ejecutores efectivos de las medidas y planes que se implementen. “La gente aquí no está dispuesta a hacer mucho para cuidar el aire, Riobamba es una ciudad buena en ambiente local pero maliciosa en ambiente general”, manifiesta el Ing. Fernando Melena, Jefe de Medio Ambiente de este Municipio. A la vez, él explica que las fuertes corrientes de viento hacen que cuidar de su aire no beneficie a los habitantes de Riobamba, sino a las ciudades vecinas. Así, la teoría económica sobre las consecuencias de la “condición de libre acceso” de los recursos naturales -como es el caso del aire-, promueve la falta de responsabilidad por parte de sus usuarios.[3]
Asimismo, la medición de la calidad del aire es fundamental ya que a partir de ello se pueden implementar planes específicos basados en los problemas existentes en cada sector o región. “Estamos levantando información para saber hacia dónde nos debemos dirigir, ese es el primer paso”, señala el Ing. Melena. Dentro de los gases y emisiones de contaminantes que se monitorean, se encuentran los denominados PM10 y PM2.5.[4] Su concentración se mide en microgramos por metro cúbico (µg/m3) y se conoce que son responsables de enfermedades como infecciones respiratorias, cardiopatías y cáncer de pulmón. Actualmente, son muy pocas las ciudades que poseen un sistema de medición de calidad del aire en el Ecuador, entre ellas: Quito, Riobamba, Ambato y Cuenca.[5] Esto genera que en ocasiones, la información en la materia sea escasa y dispersa.
La elevada contaminación ambiental, producto de las emisiones del parque automotor y de las lluvias de ceniza por las erupciones del volcán Guagua Pichincha, hizo de Quito la primera ciudad en implementar un sistema de medición de calidad del aire. Sus resultados sobre la concentración promedio anual de PM10 (Gráfico 1) indican que ésta fue superior a la norma (50 µg/m3) hasta el año 2004; logró su mínimo en el 2005, y pese a mantenerse en el rango admitido, se ha incrementado en los últimos años. Se estima que si la contaminación por PM10 se reduce a 20 µg/m3, podrían evitarse el 15% de las muertes relacionadas con la calidad del aire.[6]
Con respecto a la contaminación por PM2.5 (Gráfico 2), las mediciones siguen una tendencia decreciente, obteniendo su valor más bajo en el 2008. No obstante, su concentración es superior a la norma establecida por la OMS (15µg/m3). Situación que se debe considerar, debido a que este tipo de partículas suponen mayor peligro por ser 100% respirables, causando que al inhalarlas, puedan situarse en zonas muy profundas en los pulmones.
Por su parte, a inicios del 2008 el Municipio de Riobamba firmó un convenio con la Corporación para el Mejoramiento del Aire de Quito (CORPAIRE) para el diseño de una red de monitoreo permanente.[7] Esta red consiste en una estación para PM10, y siete puntos con métodos pasivos para monitorear material particulado sedimentable.[8] “Aquí solo se toman muestras, no tenemos ni la experiencia ni los equipos para analizarlas”, expresó el Ing. Melena al respecto. Señaló también que otra de sus limitaciones es la inestabilidad de su presupuesto anual, situación que no facilita la planificación a largo plazo.[9] Sin embargo, esto no ha impedido que se efectivice su objetivo de medir la calidad del aire, puesto que el trabajar en cooperación con organismos que los complemente –universidades, fundaciones, entre otros–, les ha abierto muchas puertas.
Entre los resultados obtenidos para esta ciudad, se tiene que la concentración promedio anual de sedimentos fue de 1,41mg/cm2, sobrepasando la norma ecuatoriana de 1mg/cm2. En contraste, las mediciones de PM10 muestran que su concentración promedio anual es de 40,13 µg/m3, inferior a la norma ecuatoriana de 50µg/m3, pero superior a lo recomendado por la OMS (20 µg/m3).[10] 
Del diagnóstico hay que pasar a las medidas correctivas de los problemas detectados. Como referencia de aquello se puede mencionar la revisión técnica vehicular que se realiza en Quito, vigente desde marzo del 2003. Esta ciudad es pionera en el Ecuador en la adopción de esta medida, común en las principales urbes de Europa y Norteamérica. Sin embargo, debido a que en el resto del país no se lleva un control similar, los vehículos que no son aprobados circulan sin restricción en las ciudades aledañas, afectando al bienestar de sus habitantes.
Es así, que considerando todo lo antes expuesto, uno de los puntos más relevantes sería propiciar que las instituciones afines a los temas medio ambientales, tanto públicas como privadas, coordinen acciones que permitan a las primeras enfrentar las limitaciones técnicas y económicas que tienen en la actualidad. Esto, sin dejar de lado la importancia de que los individuos, como corresponsables en la prevención de la contaminación ambiental, asuman un rol más activo, dando pie a la adopción de prácticas más sostenibles para el entorno.
[1] Calidad del aire y salud (Nota descriptiva N°313)-Organización Mundial de la Salud, Agosto de 2008.
[2] Ley de Gestión Ambiental del 10 de septiembre de 2004.
[3] HARDIN, Garret. «The tragedy of the commons». Science, vol. 162, y pag. 1243-1248, Diciembre 1968.
[4] Material particulado de diámetro aerodinámico menor a 10 micrones y 2.5 micrones. Los Micrones corresponden a la millonésima parte de un metro.
[5] En el 2010, el Ministerio de Ambiente, a través del programa de Mejoramiento de la Calidad del Aire (Fase III) entregó equipos para la medición y monitoreo de la calidad del aire a 17 cantones en calidad de comodato.
[6] Las Directrices de la OMS indican que para prevenir los daños a la salud, esos niveles deben situarse por debajo de los 20 microgramos por metro cúbico.
[7] CORPAIRE está en proceso de liquidación, desde el 16 de octubre de 2009. Sus competencias las adquirió la Red de Monitoreo del Aire de Quito.
[8] Entre los elementos monitoreados están: Ozono (O3), Dióxido de Azufre (SO2), Dióxido de Nitrógeno (NO2) y Benceno-Tolueno-Etil benceno-Xilenos (BTEX).
[9] El presupuesto de la Jefatura Ambiental de este Municipio inició con USD 3.000 en el 2004, alcanzó los USD 136.000 en el 2008 y actualmente es de USD 17.000.
[10] Diagnóstico de la Calidad del aire en los cantones: Riobamba, Guano y Penipe. Informe técnico CORPAIRE.

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